Más reparaciones

No deje que un agujero se haga más grande, le saldrá más caro.

Las comunidades deben asegurarse de ir reparando o manteniendo sus elementos comunes (fachadas, terrazas, suelos, instalaciones de servicios, etc.), invirtiendo dinero todos los años, precisamente porque tapar unas grietas es barato y sin embargo rehacer el muro cuando ya se ha caído supone mucho dinero.

Si las reparaciones se van dejando, llega un momento en que son varias las que están pendientes y como los propietarios afectados no suelen ser los mismos, se producen fuertes tensiones para ver qué incidencia se solventa antes o en cuanto tiempo se recoge el dinero para subsanarlas.

Al final los propietarios afectados exigen daños y perjuicios o demandan a la comunidad, y los vecinos se niegan a resolver en el mismo año las dos o más incidencias producidas por su alto coste, por lo que resulta muy difícil decidir qué se repara primero.

Las últimas modificaciones a la Ley de la Propiedad Horizontal permiten a las Administraciones Públicas exigir a una comunidad que haga una reparación urgente en un plazo de quince días, lo que puede suponer un fuerte desembolso a la comunidad, por lo que merece la pena anticiparse y no esperar a que las reparaciones sean urgentes.

En el caso de bajantes, cañerías de agua potable, sistemas eléctricos o cableados, es conveniente anticiparse a cualquier incidencia o daño, ya que son reparaciones delicadas y que realizadas de urgencia pueden doblar o triplicar su precio. Por no hablar del hecho de que primero es necesario poner un paño caliente y luego la solución definitiva, lo que supone normalmente dos intervenciones al menos por parte de profesionales cualificados y el encarecimiento de las reparaciones.

En definitiva, es necesario fijar un calendario de mantenimiento del edificio, de modo que cada año se ponga énfasis en un tema concreto. Hay comunidades que piden presupuesto para todas las reparaciones de manera conjunta y posteriormente aprovechan las subvenciones para la rehabilitación del edificio. En otros casos los propietarios deciden qué cosas hay que reparar, entonces son presupuestadas y tras conocer el importe total, los propietarios deciden en cuanto tiempo reunirán el capital necesario, de modo que conforme se reúna el dinero se vayan realizando las obras o reparaciones pactadas en un orden determinado.

De no hacerlo antes de que sea demasiado tarde, las viviendas bajan de precio por el mal estado de la comunidad, y puede que cuando no quede más remedio que afrontar la totalidad de las reparaciones, la capacidad económica de los propietarios sea insuficiente para hacerlas.

Saludos